Para asegurar una buena conservación de raciones y granos es necesario tener algunas condiciones mínimas de infraestructura y mantener una vigilancia constante.
Los principales puntos a tener en cuenta son:
Se pueden clasificar las alteraciones de la siguiente forma:
1) Condiciones de depósito. Debe ser un galpón ventilado y lo más seco posible. Se recomienda evitar las partes del galpón en las que haya goteras y/o filtraciones, tanto de paredes como del propio piso.Independientemente del tipo de piso que haya en el galpón, es muy importante colocar las estibas sobre tarimas o pallets (pueden ser armados con tramas), de modo de evitar el contacto directo con el piso, y facilitar la limpieza y aireación. Por el mismo motivo, las estibas deben hacerse manteniendo un retiro (mínimo 50 cm.) de las paredes del galpón.
2) Estibas. Por seguridad del personal, las estibas no deben superar las 10 bolsas de alto y deben estar armadas prolijamente.
Es fundamental que la estiba esté "trabada" correctamente, lo cual se logra alternando la disposición de las bolsas en cada uno de sus pisos, para evitar que se deslicen entre ellas.
3) Vida útil. Por disposición del MGAP, la vida útil de las raciones es 90 días a partir de su fecha de elaboración, y a partir de esta fecha la empresa deslinda su responsabilidad. Sin embargo, manteniendo unas buenas condiciones de almacenamiento y bajo responsabilidad del productor, la vida útil de las raciones se puede prolongar bastante más que el periodo legal.
4) Apertura y conservación de las bolsas. La costura de las bolsas tiene un extremo que permite abrirse muy fácilmente. Para saber cuál es el lado correcto para desarmar la costura, el operario debe colocar la bolsa con la costura simple mirando hacia adelante (de un lado la bolsa tiene una costura con hilo doble y del otro simple y mejor terminada) y cortar el hilo que queda en su extremo izquierdo. De esta forma, la costura se deshace con solo tirar del hilo.
En caso de que haya que guardar una bolsa abierta con ración, se debe tener mucho cuidado de que quede bien identificada y cerrada lo mejor posible, de forma de impedir la entrada de humedad.
5) Devolución de las bolsas. Siempre que estén en buen estado y que hayan sido abiertas sin romper, nuestra empresa compra las bolsas con membrete usadas. Creemos que es una opción interesante para el productor, no solamente por el valor que obtiene por las mismas, sino porque ayuda a resolver el problema de contaminación con bolsas usadas, que además del daño ambiental a largo plazo, provoca importantes pérdidas económicas en la cadena de producción lanera (las fibras de polipropileno - el material de las bolsas de plastillera - se mezclan con la lana y alteran el teñido, ocasionando reclamos de los clientes internacionales.
6) Control de roedores. El control de roedores se hace a través de cebos tóxicos, que se presentan como bloques sólidos o líquido. Los cebos en bloque se deben colocar dentro de un tubo plástico o algún otro sistema que imposibilite el acceso por parte de niños o mascotas. El cebo líquido es una buena opción para los casos de depósitos alejados de fuentes de agua, ya que el roedor tiene más sed. Dependiendo del nombre comercial, estos productos se colocan puros o diluidos en agua (ver etiqueta) en pequeños bebederos o tolvas del tipo del que se usan para aves.
En cualquier caso, se utilice cebo en bloque o líquido, es fundamental controlar el estado de los mismos y reponer la cantidad consumida. La frecuencia de reposición depende del grado de infestación, pero una sugerencia es que se haga semanalmente.
7) Control de insectos. El gorgojo es un contaminante frecuente en raciones almacenadas en los galpones. El control es importante hacerlo tato en las raciones almacenadas como en las que ingresan al galpón (sobretodo cuando se trata de ración proveniente de otro depósito o elaborada hace un tiempo).
El control del ingreso se puede hacer abriendo alguna bolsa al azar, o la elaborada hace más tiempo. El control de las raciones almacenadas se hace a través de fumigaciones periódicas de paredes, pisos y rincones, tendientes a evitar la aparición de focos contaminantes. También pueden fumigarse las estibas muy por arriba, de forma de no aumentar la humedad del producto. El principio activo usado para el control preventivo es Clorpirifos Metil. En caso de contaminación con gorgojos, es necesario proceder al empastillado de la estiba utilizando pastillas de Fosfuro de Aluminio. El procedimiento consiste en envolver la estiba con nylon de la manera más herméticamente posible y colocar 5 a 6 pastillas por tonelada de ración. Se debe dejar que las pastillas actúen durante 3 días y luego se retira el nylon y se ventila el depósito. El producto es altamente tóxico por lo que se recomienda que el operario utilice guantes y mascarilla desechable.